No hay nada más lejos de la verdad. El traductor debe poseer muchos otros conocimientos, sobre todo acerca del campo en el que traduce. Por lo tanto, sólo asignamos a nuestros traductores proyectos relacionados con los campos en los cuales se han especializado. Así, a un traductor financiero no le asignaremos una traducción médica, ni una traducción jurídica a un traductor científico.
En Hasting Traducciones, S.L.U., consideramos cada traducción como un proyecto, y cada proyecto es asignado a un gestor de proyectos. El primer paso consiste en realizar una valoración, en la que el gestor del proyecto examina las exigencias particulares del mismo y, de acuerdo con dicha valoración, asigna la traducción a un traductor, o a un equipo de traductores en el caso de traducciones voluminosas.
Además disponemos de nuestro propio software de gestión de proyectos, el cual permite a nuestros gestores de proyectos realizar un seguimiento y organizar las tareas de todos los miembros del equipo.